Mme de Lorsange: ¿Me querrás siempre?
Mr White: Siempre.
Mme de Lorsange: ¿Aunque sea una fracasada? ¿Aunque sea cajera del Ahorramás?
Mr White: Tú no eres una fracasada. Te querré, te querré aunque cobres en caja de día y escribas novelas de noche. ¿O tú consideras a Bukowski un fracasado?
Mme de Lorsange: Un poco sí.
Mr White: Pero eso es porque tú no eres una alcohólica. ¿Verdad?
Mme de Lorsange: Bueno...
Mr White: ¿Tú has tenido momentos de alcoholismo?
Mme de Lorsange: Ya no.
Mr White: Bueno, pues te compraré Pepsi Light con lima.
Mme de Lorsange: ¿Eso es para que no beba?
Mr White: Claro.
Mme de Lorsange: ¿Y crees que es mejor tener problemas de gases que alcoholismo?
Mr White: Por supuesto.
Mme de Lorsange: Te tomo la palabra, pero luego no te quejes.
12.01.2008
11.27.2008
Complicate. Encarcerate.
"Vámonos al Sur". En mi cabeza resuena a tumbos esta frase. Comeremos mal, beberemos peor, dormiremos fatal, sobreviviremos en la carretera. Espero que me crezca pronto el pelo para ensuciarlo lo suficiente hasta que ya no me preocupe más.
El café en tazas de papel, nuestros dedos manchados de aceite. Y su boca en mi boca, sus muslos entre los míos, y sus manos...
"Complicaré tu vida".
Él me pondrá una corona de papel en la cabeza y me besará la mano. Danzaremos alrededor de los coches aparcados, entre vasos de cerveza tirados y colillas recién apagadas. En la vida lo volveremos a pasar tan bien.
Emborronaremos nuestra cordura con retazos de felicidad.
El café en tazas de papel, nuestros dedos manchados de aceite. Y su boca en mi boca, sus muslos entre los míos, y sus manos...
"Complicaré tu vida".
Él me pondrá una corona de papel en la cabeza y me besará la mano. Danzaremos alrededor de los coches aparcados, entre vasos de cerveza tirados y colillas recién apagadas. En la vida lo volveremos a pasar tan bien.
Emborronaremos nuestra cordura con retazos de felicidad.
11.20.2008
Cover up the blank spots
A veces me despierto por la mañana sintiendo el peso del mundo sobre mi pecho. Me asfixio sin remediarlo. Los ojos me lloran y la voz se resquebraja. Entonces, le digo: "Estoy muy triste". Y él me besa las mejillas, que están ardiendo y me prepara un vaso de leche. Me dice: "Eres espectacular" y me abraza. Yo le digo: "¿Me querrás aunque sea una fracasada". Él contesta: "Eres extraordinaria". Yo le digo: "¿Me querrás aunque esté gorda?". Él replica: "Estás tremenda". Desayunamos y nos vestimos, cantando canciones inventadas que nadie nunca descubrirá. Él suele ponerse a bailar, acorralándome, obligándome a mí a bailar con él. Así que me río y me dejo llevar. Y, por primera vez en mi vida, no me arrepiento de actuar sin pensar.
11.14.2008
I'd get such a shock I'd probably jump in the ocean
Como un aparatoso estado de standby. Se siente como si uno estuviese eternamente dormido, esperando a que algo grande pase y cambie tu vida para siempre. Porque uno no puede conformarse con lo mediocre.
“Eres extraordinario”, susurran los árboles mientras las hormigas les muerden.
Y todo el mundo es mejor que tú, y las vidas de los demás son más interesantes. Entonces, te decides a hacer algo y te das cuenta de que el tiempo ha pasado, de que el plazo ha expirado y vuelves al hiberno. A esperar que algo grande pase. Días y horas y pequeños minutos que se te clavan en las sienes a golpe de segundero. 60 puñaladas, ni más ni menos.
Todo el romanticismo, creo, se ha acabado.
“Eres extraordinario”, susurran los árboles mientras las hormigas les muerden.
Y todo el mundo es mejor que tú, y las vidas de los demás son más interesantes. Entonces, te decides a hacer algo y te das cuenta de que el tiempo ha pasado, de que el plazo ha expirado y vuelves al hiberno. A esperar que algo grande pase. Días y horas y pequeños minutos que se te clavan en las sienes a golpe de segundero. 60 puñaladas, ni más ni menos.
Todo el romanticismo, creo, se ha acabado.
10.17.2008
Immerse the baby's head
Con la cabeza sumergida en una oscuridad que nunca acaba, los pies vuelan y las manos se atan. Y no estoy feliz ni estoy triste. Una vez tuve un niño dentro y desapareció. Mi cuerpo lo reabsorbió y me sirvió de nutriente. Su padre nunca lo sabrá. Su mujer tampoco. Y no estoy feliz ni estoy triste. A la espera de que todos fracasen como ellos me hicieron fracasar. La derrota en unos ojos vacíos. Y no estoy feliz ni estoy triste. Es terrible pensar en ello cuando ya no hay vuelta atrás.
10.16.2008
You make me feel like I'm home again
-Es como si te sacaran uno a uno todos tus órganos y los pisoteasen delante de ti. No sabes exactamente si es real (aunque toda la sangre indica que sí) pero es insoportable. Luego te dejan marcharte a casa, pero vas dejando un reguero rojo y en lo único que piensas es en el dolor que sientes. Quieres volver atrás para recoger todos los pedazos y, así, recomponerte. Pero no puedes. Los pedazos están pudriéndose en medio del Paseo del Prado y, siempre que pasas por ahí, cierras los ojos para no encontrarte ninguna glándula. Tú y el vacío. Tú y la ligereza (que se te hace pesada). Tú y el dormir incompleta.
10.09.2008
Fearful fire
Entre las pastas de té que mi madre compró hoy había un par de corazones rojos y brillantes. Son duros y pegajosos cuando los muerdes, pero eso no ha evitado que yo me los meta enteros en la boca y los haya engullido. Porque a eso me dedico: a devorar corazones rojos y brillantes y bonitos. Corazones de esos que los poperos están obsesionados con fotografíar.
Espero que llueva hoy.
Crash, crash, glup.
Espero que llueva hoy.
Crash, crash, glup.
9.30.2008
She Walked Away without Looking Back
Hoy leí un pasaje fantástico en un libro. En él, una niña le tiraba una piedra a otra y le abría la cabeza. Una de ellas sangraba y la otra lloraba. Quizás sea una tontería pero llevo pensando en esa imagen toda la tarde. La sangre roja y caliente resbalando por la cara, al igual que las lágrimas saladas. Like in a looking-glass.
Hoy es el último día entre estas paredes con textura. Blanco, gris y azul a los que diré un silencioso "te echo de menos".
Me sentaré en silencio en el metro y escucharé los discos del iPod, respirando con lentitud y pensando que quizás no vuelva a hacer ese trayecto. Pepe se ríe de mi melancolía y me recuerda lo mucho que odio ir al trabajo.
Veo pasar a los pacientes y, aunque nunca lo admitiré en voz alta, siento como si mi familia se desquebrajase. Y mi amor en bata se va de mi lado, sin ni siquiera despedirse, sin tener tiempo de decirle: "Ya no volveré a verte". Mi corazón se resiente. Like in a looking-glass.
Hoy es el último día entre estas paredes con textura. Blanco, gris y azul a los que diré un silencioso "te echo de menos".
Me sentaré en silencio en el metro y escucharé los discos del iPod, respirando con lentitud y pensando que quizás no vuelva a hacer ese trayecto. Pepe se ríe de mi melancolía y me recuerda lo mucho que odio ir al trabajo.
Veo pasar a los pacientes y, aunque nunca lo admitiré en voz alta, siento como si mi familia se desquebrajase. Y mi amor en bata se va de mi lado, sin ni siquiera despedirse, sin tener tiempo de decirle: "Ya no volveré a verte". Mi corazón se resiente. Like in a looking-glass.
9.26.2008
Forgetmenot
Ayer tuve un orgasmo perfecto. Estaba rodeada de arbustos verdes y de hojas suaves como la seda. Apoyé mi cara contra la hoja más grande y cerré los ojos, reposando la cabeza entre toda esa naturaleza. Llovía un poco y las gotas rebotaban en mi frente como si fuesen los besos húmedos de un amante helado. Tiritando del frío que tengo ahora, lo recuerdo más cálido que nunca. Firme y estable. Progresivo. Maduro hasta la finalización de una etapa.
Porque esto se acaba, querido, y nosotros no volveremos a ser los mismos.
Demos la adolescencia por clausurada.
Porque esto se acaba, querido, y nosotros no volveremos a ser los mismos.
Demos la adolescencia por clausurada.
9.24.2008
You don't know what I want to do to each and every one of you (1)
Es cuestionable y yo no me creo nada. Las buenas intenciones se quedan en humo vacuo y en ondas grises, turbulentas. Pasamos con el coche bordeando el Retiro y vi cómo un grupo de chicos y chicas se abrazaban y cantaban alrededor de una guitarra. Les odié tanto que pensé en bajarme y en clavarles el mástil en las cuencas de sus preciosos ojos brillantes. Ciegos felices que gritan desconsolados. Me entró un poco la risa y cambié de emisora. Nos mantuvimos en silencio todo el camino y, en ese pequeño recorrido, me dí cuenta de que no merecía la pena darle un voto de confianza. Pero era más divertido hacerle pensar que sí. Estoy más que convencida de que su banal existencia se verá teñida de una hermosa vuelta de tuerca gracias a mis daños y perjuicios a su persona.
Me lo agradecerá.
Me lo agradecerá.
9.19.2008
ESR
Me moví lentamente hacia el escenario. Allí estaba N, mirándome desde arriba. Musito unas palabras en inglés hacia mí y yo asentí con la cabeza. Cuando pudo, se agachó entre la horda de fans para alargarme un papel. Toda una vida de sueños realizados con un solo gesto. Y, entonces, apareció él. Bromeó sobre lo groupie que yo podía llegar a ser, y en un gesto casi antinatural, le acerqué hacia mí y permanecimos inmóviles durante una eternidad. Mirándonos, respirándonos, inquietos sobre qué debíamos hacer en ese momento y sobre qué era lo que nos deparaba el destino.
9.11.2008
Parafina
Metió las manos en el recipiente metálico. Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis veces. La parafina estaba caliente y le recordó a cuando su padre le enseñaba cómo amasar pan. Al sacar las manos de la olla improvisada, éstas tenían un aspecto muñequil, blanquecino y fantasmagórico que le impresionó. Un pensamiento le rebotó en la mente: ¿serían las muñecas de su hermana pequeñas mujeres envueltas en parafina?
Durante los veinte minutos que tardó la capa mortuoria en enfriarse, sintió escalofríos de miedo. El monstruo de Frankenstein en pantalones cortos. Desfiguraciones con arreglo temporal.
A la hora de retirar el material que envolvía sus dedos, lo hizo de una tacada, como si fuesen unos guantes hechos de una carne no humana. La sensación fue tan placentera como aterradora. Desenvolver el regalo de unas manos suaves, unas uñas duras y brillantes.
Entonces comprendió lo que aquello significaba: ponerse una máscara para, al retirársela, admirar la mejoría. Como la retirada de vendas en una operación estética. La incertidumbre se convierte en una agradable sorpresa en una fresca noche de Septiembre.
Durante los veinte minutos que tardó la capa mortuoria en enfriarse, sintió escalofríos de miedo. El monstruo de Frankenstein en pantalones cortos. Desfiguraciones con arreglo temporal.
A la hora de retirar el material que envolvía sus dedos, lo hizo de una tacada, como si fuesen unos guantes hechos de una carne no humana. La sensación fue tan placentera como aterradora. Desenvolver el regalo de unas manos suaves, unas uñas duras y brillantes.
Entonces comprendió lo que aquello significaba: ponerse una máscara para, al retirársela, admirar la mejoría. Como la retirada de vendas en una operación estética. La incertidumbre se convierte en una agradable sorpresa en una fresca noche de Septiembre.
9.10.2008
Retales 443
1. Yo una vez estuve casada. Él era un hombre que bebía demasiado y hablaba muy poco. Era algo frío, aunque he de admitir que besaba muy bien. Un día, al volver del trabajo, le serví la sopa, que esa noche me había salido un poco salada. Estuvo muy callado hasta el informe metereológico. Cuando salió el mapa con nubes, explotó.
2. -¡Es ahí cuando me engañas! Sales de casa muy arreglada, con los labios pintados como una fulana y taconeas hasta la tienda. ¡Y es allí donde te encuentras con tu amante y es entonces cuando os vais a un motel a follar como adolescentes!
3. Era absurdo. Era la basura amarillista más absurda que le podían haber contado a mi marido sobre mí.
4. Nunca entendí por qué eligió estar conmigo si sabía cómo yo era. Yo fumaba muchísimo, y eso le desquiciaba. Y era adicta a la pintura de uñas, faceta mía que le recordaba, casualmente, a una bailarina de strip-tease que conoció cuando estuvo en el servicio militar. Ya... servicio militar...
En fin, que yo era una puta, él era un borracho que bebía para olvidarme y acabamos fingiendo que el otro nunca existió.
2. -¡Es ahí cuando me engañas! Sales de casa muy arreglada, con los labios pintados como una fulana y taconeas hasta la tienda. ¡Y es allí donde te encuentras con tu amante y es entonces cuando os vais a un motel a follar como adolescentes!
3. Era absurdo. Era la basura amarillista más absurda que le podían haber contado a mi marido sobre mí.
4. Nunca entendí por qué eligió estar conmigo si sabía cómo yo era. Yo fumaba muchísimo, y eso le desquiciaba. Y era adicta a la pintura de uñas, faceta mía que le recordaba, casualmente, a una bailarina de strip-tease que conoció cuando estuvo en el servicio militar. Ya... servicio militar...
En fin, que yo era una puta, él era un borracho que bebía para olvidarme y acabamos fingiendo que el otro nunca existió.
9.09.2008
Unas son brujas con sonrisas, otras son pequeñas y tristes prostitutas
Se quedó muda. Miraba sin pestañear las aves muertas del cuadro de la cocina. Que no la quería, repetía. Que no la quería.
Las palabras se escurrían por entre las baldosas y manchaban todo de un color pardusco. Que había otra, que le hacía más feliz.
En realidad no pasó nada de eso, aunque ella lo hubiese deseado. Ella necesitaba una cordial despedida, un beso en la boca y un "eres lo mejor del mundo", pero no existió tal escena. Lo único que existió fue un amargo sabor de boca al ver que él ya no le volvió a coger el teléfono. Jamás.
Las palabras se escurrían por entre las baldosas y manchaban todo de un color pardusco. Que había otra, que le hacía más feliz.
En realidad no pasó nada de eso, aunque ella lo hubiese deseado. Ella necesitaba una cordial despedida, un beso en la boca y un "eres lo mejor del mundo", pero no existió tal escena. Lo único que existió fue un amargo sabor de boca al ver que él ya no le volvió a coger el teléfono. Jamás.
8.28.2008
Spin, spun, spun.
Conquistar la mediocridad aplastando caracoles con un martillo. El crac que les libera de la vida. En inglés, se utilizan onomatopeyas para designar acciones. Asimismo, "tap" es golpear con el pie o "clap" es dar una palmada. Mi onomatopeya favorita es "snip" que corresponde a dar un tijeretazo. Snip, snip, snip.
Cortar con las tijeras suavemente para no salirse de la línea. Intentar no sangrar hacia fuera. O hacerlo rápido. Probablemente se haga un pequeño estropicio, pero seguramente sea arreglable y, al menos, duele en menor medida. Me he pintado las yemas de los dedos de un amarillo fosforescente y me muerdo los labios para no llamarle llorando. Quiéreme, quiéreme, quiéreme. No, no estoy perdiendo la cabeza.
Qué miedo me da todo. Pero qué miedo. Es el terror a jugarlo todo a una carta. Y que, encima, ya se esté apostando antes de repartir la baraja.
Mi pequeño Ted.
Cortar con las tijeras suavemente para no salirse de la línea. Intentar no sangrar hacia fuera. O hacerlo rápido. Probablemente se haga un pequeño estropicio, pero seguramente sea arreglable y, al menos, duele en menor medida. Me he pintado las yemas de los dedos de un amarillo fosforescente y me muerdo los labios para no llamarle llorando. Quiéreme, quiéreme, quiéreme. No, no estoy perdiendo la cabeza.
Qué miedo me da todo. Pero qué miedo. Es el terror a jugarlo todo a una carta. Y que, encima, ya se esté apostando antes de repartir la baraja.
Mi pequeño Ted.
8.18.2008
(Beautiful thing)
-A veces, te miro y pienso que eres lo más maravilloso del mundo. Te observo de reojo y rezo internamente un "que me mire".
-¿Y te miro?
-Casi nunca.
Ahora te estoy mirando.
-¿Y te miro?
-Casi nunca.
Ahora te estoy mirando.
8.17.2008
It was life.
Cierra los ojos. Prométeme que no los abrirás.
Lo prometo.
Unos pasos te alejan por el pasillo. La brisa caliente mueve mi pelo y me descoloca la ropa. Me da miedo la oscuridad. Casi siento cómo tu perro se arrastra entre mis pantorrillas. Es suave y cálido.
Abre los ojos.
Un montón de fotos olvidadas. Unos cuantos besos lapidados. El sofoco veraniego y el deseo invernal. Me paso la vida saltando de piernas en piernas. Y, entonces, tú desapareces de pronto y no vuelvo a verte. Miles de razones para escaparme contigo. Millones de excusas para no volver a hacerlo.
Lo prometo.
Unos pasos te alejan por el pasillo. La brisa caliente mueve mi pelo y me descoloca la ropa. Me da miedo la oscuridad. Casi siento cómo tu perro se arrastra entre mis pantorrillas. Es suave y cálido.
Abre los ojos.
Un montón de fotos olvidadas. Unos cuantos besos lapidados. El sofoco veraniego y el deseo invernal. Me paso la vida saltando de piernas en piernas. Y, entonces, tú desapareces de pronto y no vuelvo a verte. Miles de razones para escaparme contigo. Millones de excusas para no volver a hacerlo.
8.07.2008
This is a warning shot
Tengo síndrome de piernas inquietas. Pataleo debajo de la mesa para combatir el calor que desprenden los montones de hojas encima de la mesa. Que el aire acondicionado esté estropeado es el gran drama de la semana. Leo cosas sobre trascendentalistas, sobre Poe y sobre Fitzgerald y Zelda. "Zelda became unstable and was imprisoned in a mental institution. Fitzgerald started to drink heavily and died young, alcoholic and completely alone."
La herida ha vuelto a abrirse y la escritura me escuece.
Y pienso en ti como si fueses a abusar de mí, la pequeña Virginia Clemm, que aceptará tus manos en sus muslos hasta que muramos jóvenes, enfermos y parejos.
Cuantísimo te echo de menos y cuantísimo me afecta la lectura sin refrigerio.
La herida ha vuelto a abrirse y la escritura me escuece.
Y pienso en ti como si fueses a abusar de mí, la pequeña Virginia Clemm, que aceptará tus manos en sus muslos hasta que muramos jóvenes, enfermos y parejos.
Cuantísimo te echo de menos y cuantísimo me afecta la lectura sin refrigerio.
7.29.2008
Cambios efectuados en Documento 1
Me he propuesto no empezar este texto con un artículo. Nada de "el" o la". Necesito encontrar cosas sobre las que poder escribir. Ejercicio sintagmático de pérdida de cordura escrita. Hay veces en las que se siente un pinchazo enorme debajo del pecho. Es una aguja de punto como la que mamá utilizaba para abrir las puertas cerradas con pestillo. En casa nunca hubo intimidad. Los lunares son públicos. También es público mi afecto hacia ti, aunque siempre he intentado no mostrarlo demasiado. Soy de las que opinan que los sentimientos han de estar siempre encerrados en una caja. Qué ironía. Una escritora a la que no le gusta hablar de sentimientos.
Debería llamar a tanta gente, debería hacer tantas cosas y lo único en lo que puedo pensar es en encerrarme. Nada de dramas, es una racha de aislamiento necesaria. "Que me llamen a mí", dirán otros. La única diferencia es que soy yo la que tiene que llamar. Así ha sido siempre.
Basta de digresiones. Que entre la metrorragia.
Debería llamar a tanta gente, debería hacer tantas cosas y lo único en lo que puedo pensar es en encerrarme. Nada de dramas, es una racha de aislamiento necesaria. "Que me llamen a mí", dirán otros. La única diferencia es que soy yo la que tiene que llamar. Así ha sido siempre.
Basta de digresiones. Que entre la metrorragia.
7.27.2008
Just don't come closer morning light
Anoche no podía dormir. La última vez que salí a la calle cuando aún no había salido el sol, tú te quedabas en mi cama, mojándome las sábanas con tu olor. Pero ya no estabas. Tus cajones seguían vacios desde la última vez. Anoche tuve que despedirme de mi cama e ir de puntillas al salón, a intentar dormir en el sofá. No quería ahogarme entre recuerdos de madrugadas sin dormir. No se volverán a repetir, me digo en voz baja.
Y la noche es eterna. Y el día es sombrío. Y el calor me estremece hasta el vómito.
Y la noche es eterna. Y el día es sombrío. Y el calor me estremece hasta el vómito.
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