Acabo de recordar el otoño pasado. Las hojas secas y crujientes en la puerta de casa. Pienso en cuando llueve y en cómo hago el camino desde el autobús hasta el porche corriendo. El olor a lodo y el sabor a humedad. El frío que se cuela hasta los huesos por la ropa mojada. Las noches eternas.
(Y el papel en que estaba todo esto escrito acaba de desaparecer.)
7.24.2008
7.22.2008
Nonsense 145
La historia de una vida se escribe en una Olivetti antigua.
El chico del ojo de cristal sonríe agradecido al otro lado del mostrador.
Muéstrenme sus caras felices y apuntálenme el brazo.
Nos gusta hablar por teléfono con esa voz que hace vibrar las paredes. "Hola, guapa" y boom.
Recuerdos de su lengua en mi cuello lleno de sudor.
More human than He-Man.
Qué mitómana soy.
Hoy pensaba en Lady Snowblood y se me caían las lágrimas.
Me arrepiento de ser tan cortante. Me arrepiento de ser tan afilada. Cuchillo, cuchillo. El cuchillo de cortar pan en mis brazos.
"Esto no es una salida".
La enfermera que saca agua de la máquina.
Caramelos con funda roja brillante.
Te quiero tanto que es la primera vez que no pienso en patillas.
Quiero cenar y quiero un helado. Y quiero el documental de nazis prometido por compañeros.
Sé mi amigo. Te lo permito.
Migraña. Ingestión accidental medicamentosa.
Intoxicación por mosquitos.
¿Te he dicho que te quiero?
El chico del ojo de cristal sonríe agradecido al otro lado del mostrador.
Muéstrenme sus caras felices y apuntálenme el brazo.
Nos gusta hablar por teléfono con esa voz que hace vibrar las paredes. "Hola, guapa" y boom.
Recuerdos de su lengua en mi cuello lleno de sudor.
More human than He-Man.
Qué mitómana soy.
Hoy pensaba en Lady Snowblood y se me caían las lágrimas.
Me arrepiento de ser tan cortante. Me arrepiento de ser tan afilada. Cuchillo, cuchillo. El cuchillo de cortar pan en mis brazos.
"Esto no es una salida".
La enfermera que saca agua de la máquina.
Caramelos con funda roja brillante.
Te quiero tanto que es la primera vez que no pienso en patillas.
Quiero cenar y quiero un helado. Y quiero el documental de nazis prometido por compañeros.
Sé mi amigo. Te lo permito.
Migraña. Ingestión accidental medicamentosa.
Intoxicación por mosquitos.
¿Te he dicho que te quiero?
7.21.2008
In that instant it started to pour
El otro día estaba yo, apoyada en una mesa de la cafetería de la estación cuando apareció el que un día fue lo más parecido a un marido. Iba con una chica muy joven, de un aspecto casi infantil. Ojos azules, pelo castaño claro y unas piernas excesivamente delgadas para mi gusto (y para, el que yo creía, que era el suyo). Olisqueé sus intenciones de fingir mi ausencia y me escurrí entre la gente con mi vestido blanco.
Sus ojos se abrieron como platos y yo empujé a su acompañante, propiciando la caída de su bandeja del desayuno.
-Pero, ¡cuánto lo siento!
La chica murmuró algo con un acento similar al francés mientras él miraba al suelo.
-Yo también lo siento.
Las venas ardían por debajo de la piel de mis brazos. Bombeaba el corazón a mil por hora y mis dedos sólo querían acercarse a su cuello y ejercer la presión suficiente para ver cómo su cara cambiaba de color. Ojalá que me arañase las muñecas, intentando quitarse mi peso de encima. Su pecho subiendo y bajando arrítmicamente, buscando algo de aliento. Y respirar. La tranquilidad que llegaría cuando él relajase los músculos y pusiese los ojos en blanco. Y respirar.
El café me supo salado esa mañana.
Sus ojos se abrieron como platos y yo empujé a su acompañante, propiciando la caída de su bandeja del desayuno.
-Pero, ¡cuánto lo siento!
La chica murmuró algo con un acento similar al francés mientras él miraba al suelo.
-Yo también lo siento.
Las venas ardían por debajo de la piel de mis brazos. Bombeaba el corazón a mil por hora y mis dedos sólo querían acercarse a su cuello y ejercer la presión suficiente para ver cómo su cara cambiaba de color. Ojalá que me arañase las muñecas, intentando quitarse mi peso de encima. Su pecho subiendo y bajando arrítmicamente, buscando algo de aliento. Y respirar. La tranquilidad que llegaría cuando él relajase los músculos y pusiese los ojos en blanco. Y respirar.
El café me supo salado esa mañana.
7.16.2008
Marla Singer vomitó una vez en el suelo del tren
Me siento observada. Tengo en la espalda un gran ventanal por el que me miran todos los seres de este universo. Suelo correr las cortinas para que la habitación se oscurezca y parezca de noche. Cuatro florescentes mal contados y el brillo de la pantalla de ordenador me iluminan. Pero, ¿y si con echar las cortinas no es suficiente?, ¿y si existe un ser extraño que se cuela por las rendijas de las puertas?, ¿y si me miran por el ojo de la cerradura?.
Sueño con Grace Kelly entrando de puntillas en mi habitación mientras me mantengo de espaldas al cristal.
Es miedo a darse la vuelta y a ver que sí que te miran. O darse una cuenta de que no es así y todo es fruto de una grandiosa paranoia. Pero, ¿y si es cierto?
Tengo pesadillas en las que Grace Kelly me clava un abrecartas en la garganta.
Necesito salir a la calle y dejar de sentir ojos en la nuca. Podría, entonces, sentirme perseguida. Un violador cualquiera, un psychokiller de tres al cuarto o una drogadicta con tutú. Mantengamos la mente ocupada con otras preocupaciones infundadas para olvidar lo miserable que es la espera.
Sueño con Grace Kelly entrando de puntillas en mi habitación mientras me mantengo de espaldas al cristal.
Es miedo a darse la vuelta y a ver que sí que te miran. O darse una cuenta de que no es así y todo es fruto de una grandiosa paranoia. Pero, ¿y si es cierto?
Tengo pesadillas en las que Grace Kelly me clava un abrecartas en la garganta.
Necesito salir a la calle y dejar de sentir ojos en la nuca. Podría, entonces, sentirme perseguida. Un violador cualquiera, un psychokiller de tres al cuarto o una drogadicta con tutú. Mantengamos la mente ocupada con otras preocupaciones infundadas para olvidar lo miserable que es la espera.
7.15.2008
Dame ideas
Apoyada la espalda en uno de los sillones de la salita de estar. "No existe nada que sea tan mínimamente limpio como este lugar". Las paredes blanquecinas parecían oblicuas desde esa posición. Y lo verde era más verde, y lo azul, más azul. Todo el silencio que sobrevolaba la sala de descanso de las enfermeras era casi mortecino. Y ella pensaba que la escritura corría por sus venas, imaginándosela negra como la tinta del boli con el que tacha nombres de una lista. La necesidad es tan grande que se sale por la boca como un suspiro de último aliento. Y los ojos lloran a la espera de un momento de inspiración.
7.10.2008
500
Un parpadeo.
Todo el mundo se paró con sólo un parpadeo. Click, clack.
Un parpadeo y el cielo se abrió, mostrándonos la nada en la que íbamos a sumirnos. Agarraste mi mano en un gesto tan natural como inesperado, como si eso fuese lo que había que hacer. Amarrarnos fuerte y esperar.
Ese día el agua dejó de correr y todo el mundo desapareció tras un telón anaranjado, que era el cielo resquebrajándose. Me fijé en tus labios y pensé en mordértelos. Pensé que era bonito el concentrarme en tus labios justo cuando nuestra existencia se basaba en una gran incertidumbre. Te giraste hacia mí y me susurraste "Hoy estás más guapa que nunca". No pude hacer otra cosa más que caer. Y el detalle que cambió todo lo que ahora soy, es que tú caíste conmigo.
De hecho, ya estábamos descendiendo incluso antes de conocernos.
Todo el mundo se paró con sólo un parpadeo. Click, clack.
Un parpadeo y el cielo se abrió, mostrándonos la nada en la que íbamos a sumirnos. Agarraste mi mano en un gesto tan natural como inesperado, como si eso fuese lo que había que hacer. Amarrarnos fuerte y esperar.
Ese día el agua dejó de correr y todo el mundo desapareció tras un telón anaranjado, que era el cielo resquebrajándose. Me fijé en tus labios y pensé en mordértelos. Pensé que era bonito el concentrarme en tus labios justo cuando nuestra existencia se basaba en una gran incertidumbre. Te giraste hacia mí y me susurraste "Hoy estás más guapa que nunca". No pude hacer otra cosa más que caer. Y el detalle que cambió todo lo que ahora soy, es que tú caíste conmigo.
De hecho, ya estábamos descendiendo incluso antes de conocernos.
7.02.2008
KN
El verano iba a ser más corto de lo habitual. Kim Novak se sentaría en un sillón y comería cacahuetes pelados en un cuenco.
Cualquier sentimiento de pertenencia al credo, serviría para arrebatarnos del pensamiento de abandono paterno que todos sufríamos. Éramos hijos de familias destrozadas. Kim Novak cambiaría el canal de la tele sin pedir permiso.
Todos los chavales se tumbaban en los alrededores de la piscina comunitaria. Y Kim Novak bebería todas las copas descuidadas de los adultos que tenían que vigilarles.
Cualquier sentimiento de pertenencia al credo, serviría para arrebatarnos del pensamiento de abandono paterno que todos sufríamos. Éramos hijos de familias destrozadas. Kim Novak cambiaría el canal de la tele sin pedir permiso.
Todos los chavales se tumbaban en los alrededores de la piscina comunitaria. Y Kim Novak bebería todas las copas descuidadas de los adultos que tenían que vigilarles.
7.01.2008
I wanna see you be the bright night sky
Vamos a imaginarnos que la noche no fue como fue. Pongamos por caso que al final acabamos encerrados en la habitación. Que tú me acaricias la espalda quemada por el sol mientras yo miro a la gente pasar por la ventana. Que me pasas las manos por los muslos, levantándome la falda. Que me dices que sí a todo. Tú, lamiéndome la nuca y respirándome al oído. Pongamos que yo soy quien se aprovechó de ti mientras tú delirabas por el alcohol.
Deberíamos proponernos amor eterno entre sábanas de algodón y manchas de maquillaje.
(Aunque sea por el calor del momento.)
Deberíamos proponernos amor eterno entre sábanas de algodón y manchas de maquillaje.
(Aunque sea por el calor del momento.)
6.28.2008
I call it art (pt 2)
"El eco de tu recuerdo hace temblar mis paredes. Los pilares maestros son sólo aprendices de tu mirada."
Las gilipolleces se sucedían una tras otra en el cuaderno de apuntes de Carlos. Garabateaba frases pretendidamente románticas pero fallidamente compuestas. Su álter ego era, simplemente, una parodia de sí mismo. Pero era feliz. ¿Se le podía culpar por esa pequeña falta?
Según el parecer del tribunal ético, sí. Era una ofensa gravísima para la organización que ese señor atentase contra el mal gusto literario. ¿Sentencia? Quema en la hoguera del patio de atrás junto a todos sus manuscritos.
Saltamos, brincamos y aplaudimos la barbarie. El arte estaba, de nuevo, a salvo.
Las gilipolleces se sucedían una tras otra en el cuaderno de apuntes de Carlos. Garabateaba frases pretendidamente románticas pero fallidamente compuestas. Su álter ego era, simplemente, una parodia de sí mismo. Pero era feliz. ¿Se le podía culpar por esa pequeña falta?
Según el parecer del tribunal ético, sí. Era una ofensa gravísima para la organización que ese señor atentase contra el mal gusto literario. ¿Sentencia? Quema en la hoguera del patio de atrás junto a todos sus manuscritos.
Saltamos, brincamos y aplaudimos la barbarie. El arte estaba, de nuevo, a salvo.
6.24.2008
Tear into my heart, make me do it again, yeah
El suelo de la habitación estaba cubierta por una moqueta densa. Había tanto polvo que los rayos de sol conformaban un fantasma blanco. Hacía un calor horrible pero joder, todo era cojonudo. Los cómics tirados, los vasos vacíos, las sábanas arrugadas.
L nos llamaba a gritos para bajar a comer espaguetis por enésima vez. J a veces decía: "Paso" y se tiraba a la piscina de cabeza. A mí me dio por pensar que no comía nunca y que por eso estaba tan delgado. Pero sí que comía. Alguna que otra noche bajé a coger más hielo del congelador y allí estaba él, hinchándose a donuts. Yo le llamaba bulímico y él solía abrir la boca para enseñarme la bola deforme de masa masticada.
Sobra decir que el bulímico y yo solíamos acostarnos juntos durante ese verano. Él se inmiscuía en la ducha cuando yo estaba dentro, y yo procuraba no despertarle cuando me colaba en su habitación por las mañanas. Le destapaba un poco y le lamía el pecho. Abría los ojos, me acariciaba la cabeza y me llevaba de la mano a la despensa. Encerrados en un armario lleno de comida y de botes de champú, follábamos agarrados de las estanterías. Creo que aún están las marcas de mis uñas. L nunca sospechó nada. Ni M, que era mi novio de entonces. Lo gracioso es que en la boda de J y L, J se acercó a mí durante el baile y me dijo:
-Tengo un armario nuevo.
Y, entonces, le arañé un poco la espalda por debajo del chaqué.
L nos llamaba a gritos para bajar a comer espaguetis por enésima vez. J a veces decía: "Paso" y se tiraba a la piscina de cabeza. A mí me dio por pensar que no comía nunca y que por eso estaba tan delgado. Pero sí que comía. Alguna que otra noche bajé a coger más hielo del congelador y allí estaba él, hinchándose a donuts. Yo le llamaba bulímico y él solía abrir la boca para enseñarme la bola deforme de masa masticada.
Sobra decir que el bulímico y yo solíamos acostarnos juntos durante ese verano. Él se inmiscuía en la ducha cuando yo estaba dentro, y yo procuraba no despertarle cuando me colaba en su habitación por las mañanas. Le destapaba un poco y le lamía el pecho. Abría los ojos, me acariciaba la cabeza y me llevaba de la mano a la despensa. Encerrados en un armario lleno de comida y de botes de champú, follábamos agarrados de las estanterías. Creo que aún están las marcas de mis uñas. L nunca sospechó nada. Ni M, que era mi novio de entonces. Lo gracioso es que en la boda de J y L, J se acercó a mí durante el baile y me dijo:
-Tengo un armario nuevo.
Y, entonces, le arañé un poco la espalda por debajo del chaqué.
6.20.2008
Your heart is a strange little orange to peel
Conversación
El odio y la impotencia desaparecen cuando me encierro. Es como cuando decides cerrar el libro porque no puedes seguir leyendo sin dormirte. Te entra rabia por ser incapaz de estudiar, pero te convences de que no puedes hacer otra cosa. Tengo muchas ganas de decir verdades, de hacer daño y de quedarme a solas contigo, teniendo el mundo en mi contra. Todas las chicas por las que perdiste la cabeza son tontas. Todos los chicos con los que malgasté el tiempo son idiotas. Y todos juntos conforman un circo de gente fea (o eso queremos creer.)
Confesión
Tengo ganas de quemaros vivos. Entonces, él y yo oleremos la carne frita y tendremos arcadas, pero será tan bonito...
Pensamiento
Quiero que todos sepan que están equivocados. Ni lo tuyo funcionará, ni lo tuyo te aportará nada más que lágrimas, ni lo tuyo durará tanto como crees. Pero lo mío, oh... lo mío es y será increíble. Y todos me odiarán y yo, dentro de mi humildad emocional, seré feliz.
El odio y la impotencia desaparecen cuando me encierro. Es como cuando decides cerrar el libro porque no puedes seguir leyendo sin dormirte. Te entra rabia por ser incapaz de estudiar, pero te convences de que no puedes hacer otra cosa. Tengo muchas ganas de decir verdades, de hacer daño y de quedarme a solas contigo, teniendo el mundo en mi contra. Todas las chicas por las que perdiste la cabeza son tontas. Todos los chicos con los que malgasté el tiempo son idiotas. Y todos juntos conforman un circo de gente fea (o eso queremos creer.)
Confesión
Tengo ganas de quemaros vivos. Entonces, él y yo oleremos la carne frita y tendremos arcadas, pero será tan bonito...
Pensamiento
Quiero que todos sepan que están equivocados. Ni lo tuyo funcionará, ni lo tuyo te aportará nada más que lágrimas, ni lo tuyo durará tanto como crees. Pero lo mío, oh... lo mío es y será increíble. Y todos me odiarán y yo, dentro de mi humildad emocional, seré feliz.
6.19.2008
The smell of redwood giants.
Quiero que llueva.
Cuando llueve suele ser un descanso entre tanto agobio. El asfalto deja de humear y absorbe las gotas heladas. La gente intenta resguardarse y la piel se empapa, calmándose de tanto rayo solar. El ambiente se condensa en ese olor a tierra mojada. Ese olor te envuelve, nublándote la vista y cegándote el oído. Sin darte cuenta, te encuentras sumido entre nubes grises y calles desiertas. Personas que se agolpan bajo los tejadillos te hacen la pasarela. Y tú desfilas con los ojos cerrados y los dedos de los pies helados.
Siempre llueve cuando estás cerca.
Cuando llueve suele ser un descanso entre tanto agobio. El asfalto deja de humear y absorbe las gotas heladas. La gente intenta resguardarse y la piel se empapa, calmándose de tanto rayo solar. El ambiente se condensa en ese olor a tierra mojada. Ese olor te envuelve, nublándote la vista y cegándote el oído. Sin darte cuenta, te encuentras sumido entre nubes grises y calles desiertas. Personas que se agolpan bajo los tejadillos te hacen la pasarela. Y tú desfilas con los ojos cerrados y los dedos de los pies helados.
Siempre llueve cuando estás cerca.
6.16.2008
Walk around into a little town
Me he tumbado en el suelo. Las baldosas están heladas y los huesos se resienten. Hubo un tiempo en que la vida consistía en una aparente felicidad superficial. Materialismo y relleno vital de cojines. Yo fui a esto, yo vi lo otro, yo compré algo que tú no. Aquí tumbada, con las costillas rascando en la superficie, medito acerca de lo poco que puede merecer la pena. No es espectacular y es horriblemente personal. Lo que me molesta, que se empeña en aparecer como montones de basura apilada en las puertas de los vecinos, va a ser ignorado.
Jena Malone arrastra susurros por la habitación y la botella de agua helada se condensa encima de la mesa. ¿Se desea usted colocar debajo de mis piernas? Mis uñas de los pies se lo agradecerán. Los reyes del drama hablan por teléfono a las 3 y media de la mañana. Todas las decisiones ya están tomadas. Que se vayan al infierno los demás.
Jena Malone arrastra susurros por la habitación y la botella de agua helada se condensa encima de la mesa. ¿Se desea usted colocar debajo de mis piernas? Mis uñas de los pies se lo agradecerán. Los reyes del drama hablan por teléfono a las 3 y media de la mañana. Todas las decisiones ya están tomadas. Que se vayan al infierno los demás.
6.15.2008
I try to stay awake but it's 58 hours since that I last slept with you
-Di lo primero que se te pase por la cabeza.
-El cuerpo desnudo de P.
-El cuerpo desnudo de P.
6.14.2008
Undo my back zip, please
"...siguió hablando..."
Piensa en lo poco que le importa toda esa sarta de gilipolleces. Se desdobla el bajo del vestido sobre los muslos. Hoy lleva el pelo suelto, sobre los hombros. El batido de botella de cristal sabe peor que los de envase de plástico. Es chica de vainilla. Canta mentalmente una canción de Feist. Los zapatos de verano le quedan grandes, pero se aprieta bien las cintas en los tobillos. El sol es abastecedor de buenos momentos (y de caluroso tedio.)
Teresa es sólo una más de esas chicas que pierden el tiempo dibujando sonrisas sobre los maniquíes de las revistas, tumbadas boca abajo sobre la cama, suspirando por alguna de sus amigas y pintándose constantemente las uñas de los pies. Chicas con obsesión por las medias de rayas.
La femineidad en los ojos de una no tan niña. Jugar a los papás y a las mamás mientras suspiras por una tableta de chocolate blanco.
Contradicciones con vestido de raso. Y chicos con corbata. Siempre están los chicos con corbata que se prestan voluntarios a ayudarte con el vestido.
Follar con los ojos cerrados, como si todo pasase a la velocidad de la luz. Entonces está desnuda y piensa en lo genial que sería estar en casa, acostada en su cama, con su perro labrador en los pies.
"¿Me estás escuchando?"
Piensa en lo poco que le importa toda esa sarta de gilipolleces. Se desdobla el bajo del vestido sobre los muslos. Hoy lleva el pelo suelto, sobre los hombros. El batido de botella de cristal sabe peor que los de envase de plástico. Es chica de vainilla. Canta mentalmente una canción de Feist. Los zapatos de verano le quedan grandes, pero se aprieta bien las cintas en los tobillos. El sol es abastecedor de buenos momentos (y de caluroso tedio.)
Teresa es sólo una más de esas chicas que pierden el tiempo dibujando sonrisas sobre los maniquíes de las revistas, tumbadas boca abajo sobre la cama, suspirando por alguna de sus amigas y pintándose constantemente las uñas de los pies. Chicas con obsesión por las medias de rayas.
La femineidad en los ojos de una no tan niña. Jugar a los papás y a las mamás mientras suspiras por una tableta de chocolate blanco.
Contradicciones con vestido de raso. Y chicos con corbata. Siempre están los chicos con corbata que se prestan voluntarios a ayudarte con el vestido.
Follar con los ojos cerrados, como si todo pasase a la velocidad de la luz. Entonces está desnuda y piensa en lo genial que sería estar en casa, acostada en su cama, con su perro labrador en los pies.
"¿Me estás escuchando?"
6.13.2008
SS
No queda nadie. El salón está vacío y mis pasos provocan un eco acentuado por los zapatos de tacón. Cerrando los ojos siento música en mi cabeza y el cuello se expande. La nuca me arde y tarareo una canción que nadie conoce. Sentirse especial mientras se cantan canciones adolescentes. Hay partes en esta casa en las que es preciso pasar a cuatro patas. Algún día pasaré así por encima de ti. A medida que progresa el ritmo en mi mente, el cantar se convierte en un grito.
Mamá me va a castigar cuando vea lo que hiciste con mi vestido nuevo.
Mamá me va a castigar cuando vea lo que hiciste con mi vestido nuevo.
6.12.2008
Come hit me
(4:21 en adelante)
Quedaría precioso un relato sobre nuestras pieles chocando. Pero no me veo capaz de describir por escrito la magnitud que se alcanza cuando tú me sonríes desde arriba. También podría narrar cómo apoyabas tu cabeza en mi regazo y mis dedos acariciaban todo lo que tenían cerca. Tu pelo, tus cejas, tus párpados, tus labios. Escribir sobre la felicidad que se siente cuando aspiras el olor de mi coronilla mientras yo te huelo el cuello. Las risas con desahogo, las lágrimas de plenitud, el momento de correr hacia a ti y el momento de desaparecer lentamente.
Todo lo que pueda desplegar en este espacio es y será algo tan mediocre que me niego a declarar ninguna verdad al respecto.
6.06.2008
Blue to Grey
Las mañanas de domingo en agosto son infernalmente calurosas, pero me encantan. Es genial el despertarse y ver que no estás. Es un pequeño pánico momentáneo que desaparece cuando te oigo silbar en la cocina. El olor de la mermelada de frambuesa que compras para que yo pueda desayunar (aunque casi siempre acabas mojándote el dedo en el tarro y metiéndomelo en la boca, sin tostadas). De esas mañanas, lo que más me fascina es cuando tú entras en el baño mientras yo estoy lavándome la cara y me dices eso de "Con esa camiseta te veo las bragas, sucia". Cada fin de semana me lo dices, y cada fin de semana acabo riéndome a carcajadas, sentada encima tuya en la mesa de la cocina.
6.05.2008
Dear
Esta pequeña nota fue escrita en un ejercicio de honestidad y sirve para avisarte de que me he ido a casa a comer.
Anoche fue genial y quiero agradecerte mi pequeño orgasmo. Por cierto, no vuelvas a llevarme a tomar "algo" a ese antro de la calle López Escribano. No hay más que putas en esa calle. Merodean tiñéndolo todo de un rojo inaguantable. En realidad no son putas, sino señoras con sombrero. Tampoco llevan sombrero pero deberían hacerlo, que es más elegante. La próxima vez, cógeme de la mano, que quiero que todas esas putas vean que eres mío. Vale, no volveré a llamarlas así. Ni que te importase. ¿Te fijaste en mis uñas? Las pinté de azul. Ya sé que no te gusta que me las pinte, ni que me ponga rímel. Estoy harta de oírte decir que soy la puta más puta de todas las putas en esta ciudad plagada de ellas. Y yo me alegro. Me complace anunciarte que me importa un soberano pimiento.
Espero que mueras pronto.
Atentamente,
V.
Anoche fue genial y quiero agradecerte mi pequeño orgasmo. Por cierto, no vuelvas a llevarme a tomar "algo" a ese antro de la calle López Escribano. No hay más que putas en esa calle. Merodean tiñéndolo todo de un rojo inaguantable. En realidad no son putas, sino señoras con sombrero. Tampoco llevan sombrero pero deberían hacerlo, que es más elegante. La próxima vez, cógeme de la mano, que quiero que todas esas putas vean que eres mío. Vale, no volveré a llamarlas así. Ni que te importase. ¿Te fijaste en mis uñas? Las pinté de azul. Ya sé que no te gusta que me las pinte, ni que me ponga rímel. Estoy harta de oírte decir que soy la puta más puta de todas las putas en esta ciudad plagada de ellas. Y yo me alegro. Me complace anunciarte que me importa un soberano pimiento.
Espero que mueras pronto.
Atentamente,
V.
6.03.2008
I'm looking for a title to use in my quick blog update
Perdimos la pista hace millones de años. No nos dio demasiada pena cerrar las carpetas archivadoras y enterrarlas entre cajones llenos de polvo. Era demasiado redundante seguir dándole vueltas a algo que había perdido todo sentido. Echamos la llave al almacén y nos fuimos a la cama. Dormimos 6 horas y, al día siguiente, estrenamos otro archivador marrón, áspero. Una oficina llena de casos perdidos y sin rastro de lástima alguna.
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