7.10.2007

Y no encontré nada que se pareciese a ti

Elfriede le miró desde la toalla. Él jugaba con su hijo a construir un castillo en la arena. Los dos reían. El pequeño se mordía el labio con concentración. Su mujer estaba a un par de metros, tumbada en la toalla. Tenía un cuerpo envidiable. Creía haber escuchado en el desayuno que ella era periodista. Mujer e hijo perfectos. Y un hombro aterciopelado, dorado y fuerte. Ese hombre lo tenía todo. Y no Heinz, que leía una revista de historia, paliducho y demasiado delgado a su lado.

10 comentarios:

Pablo dijo...

Busque y busque y nunca encontre los 10 pasos que promete el titulo para matar a una virgen...


voy a seguir pasando, espero encontrarlos la proxima :


sexplexnex.blogspot.com

jats dijo...

...
... un placer volver a verte por aquí ...
...

Erotismo dijo...

tan perfectitos dan un poco de miedo...!

besos

Anónimo dijo...

Lo que tiene que estar de miedo es tirarse al lector paliducho. Yo me lo tiraría. Sin pensarmelo dos veces.

tu amigo invisible ;)

ALOMA69 dijo...

Hay gustos para todo.

Inspirándote en las vacaciones?

Saludos!!!

Andromeda dijo...

saludos, pase a visitar y me ha ha gustao.

Siren dijo...

hola chica!! te he estado leyendo por algun tiempo ya y esta muy bueno tu blog cosas increibles y bizarras que escribes . hazlo mas seguido! relata tus historias!

Lluna de foc dijo...

Las comparaciones son odiosas.
Besos

pcbcarp dijo...

Tranqui, Ceci: el corredor de fondo siempre gana (y, luego, sigue adelante)

629 dijo...

No se que veo. ¿Deseo, envidia, pena?

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