7.10.2008

500

Un parpadeo.
Todo el mundo se paró con sólo un parpadeo. Click, clack.
Un parpadeo y el cielo se abrió, mostrándonos la nada en la que íbamos a sumirnos. Agarraste mi mano en un gesto tan natural como inesperado, como si eso fuese lo que había que hacer. Amarrarnos fuerte y esperar.
Ese día el agua dejó de correr y todo el mundo desapareció tras un telón anaranjado, que era el cielo resquebrajándose. Me fijé en tus labios y pensé en mordértelos. Pensé que era bonito el concentrarme en tus labios justo cuando nuestra existencia se basaba en una gran incertidumbre. Te giraste hacia mí y me susurraste "Hoy estás más guapa que nunca". No pude hacer otra cosa más que caer. Y el detalle que cambió todo lo que ahora soy, es que tú caíste conmigo.
De hecho, ya estábamos descendiendo incluso antes de conocernos.

2 comentarios:

Santero Delcolmo dijo...

La incertidumbre es siempre tan certera...

Raphaël de Valentin dijo...

500 momentos aquí reflejados; 500 estados de ánimo; 500 sensaciones descritas, en este caso, blanco sobre negro.

Enhorabuena, sigue tan guapa como nunca.

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